Hace 20 años, el apreciable director Wes Craven dio inicio a una de las franquicias más rentables del cine de horror con Scream, y su asesino enmascarado se popularizó en los Halloweens. El guion de Kevin Williamson estaba repleto de alusiones a clásicos del género y el reparto, encabezado por Neve Campbell y Courteney Cox, resultó tan eficaz que se repetiría un año después y hasta el 2011 con Craven, quien falleció en 2015 y fue sustituido por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett en la sexta entrega.
Para la séptima cinta, que se acaba de estrenar y que ya se ofrece en plataforma, Williamson asume la dirección por primera vez y regresa la saga a sus orígenes.
Sidney Prescott (Neve Campbell) se ha mudado a un pequeño poblado en compañía de su esposo y su hija adolescente, Tatum (Isabel May).
Hasta ahí parece haberla seguido Stu Macher (Matthew Lillard), quien amenaza con matar a su hija ante sus propios ojos. ¿Pero se trata verdaderamente de Macher?
Los métodos son los mismos y Gale Weathers (Courteney Cox) reaparece para llevarse la exclusiva, logrando por primera vez entrevistar a Sidney.
Scream 7 resulta, pues, un homenaje-compendio de la saga que será del agrado de los fanáticos del género, aunque, en honor a la verdad, nadie ha podido igualar al Craven original.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





