Obligados a jugar en diferentes plazas, porque su estadio aún no está listo, los Guerreros de Oaxaca llegaron al Estadio Alfredo Harp Helú como líder de bateo, solamente para quedar como comparsas ante los Diablos Rojos y ser barridos en la llamada experiencia de la Guerra de las Galaxias.
Aunque los tres juegos tuvieron que resolverse en extrainnings por la diferencia mínima, quedó claro que la diferencia de jerarquía se hizo evidente, y en por lo menos dos de los juegos los Guerreros no hicieron honor a su apodo.
En el juego sabatino dejaron ir una ventaja de cinco carreras, luego de que los Diablos utilizaron a lanzadores novatos, pero en la décima conectaron tres cuadrangulares consecutivos, sin reacción del manager Roberto Vizcarra, que en esta ocasión pecó de confiado.
En el juego dominical se repitió el guion. Maniatados por el zurdo Raymond Burgos, los Diablos llegaron a la novena perdiendo cinco a cero, solamente para empatar y terminar ganando cuando Alemao Hernández entró a relevar de emergencia y, al primer lanzamiento, recibió un homerun de Jon Singleton para dejarlos tendidos en el terreno.
En el primer cotejo, el cerrador escarlata Tomohiro Hanraku se dejó empatar en la novena, aunque se alzó con el triunfo en la décima.
Contra lo que pudiera pensarse, los abridores de Oaxaca hicieron un buen trabajo. Luis Fernando Miranda, Radamés Liz y Raymond Burgos conforman un respetable staff de lanzadores. El mal está en el relevo: ni Robert Dugger, Christian Alvarado, Joey Krebel o Víctor Morales pudieron con el trabajo.
De poco sirve contar con bateadores de la categoría de Alexei Amarista, Juniel Querecuto, Yadiel González y los recién llegados Mel Rojas Jr. y Juan Santana, si a la larga no hay ventaja que puedan mantener.
Ojalá que cuando puedan jugar al fin en casa, hayan encontrado un buen relevista.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





