Naim (Joe Bird) es un tímido joven que llega a un remoto pueblo australiano en compañía de su madre (Maia Wasikowska). Queda prendado de Ryan (Stacy Clausen), un popular lugareño rubio, pero en un arranque de celos lo denuncia ante sus padres por tener relaciones con otro chico.
Los padres acuden a una especie de sanador religioso, quien le practica una suerte de exorcismo que, en realidad, libera a un demonio que toma la apariencia de lo que más quieren sus víctimas para asesinarlas.
Se trata de Leviticus, rito de sangre, una cinta de Adrian Chiarella, a cuya premier nos invitaron los buenos amigos de Caníbal.
Es el primer largometraje del realizador australiano de las series televisivas Five Bedrooms y Totally Completely Fine, y su guion mezcla el cine de horror con elementos religiosos.
Sorprende un poco ver a la legendaria Alicia burtoniana convertida en una celosa mamá, apoyando al joven actor de Wolfram, de Warwick Thornton, que narra la historia de tres infantes que escapan de sus amos blancos en la década de los 30.
Leviticus resulta, pues, una curiosidad que estuvo nominada al premio de la audiencia en el Festival SXSW y que seguramente será del agrado de los fans del género.
Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.





