Izquierda extraviada

La escaramuza política que pseudo activistas de la izquierda han pretendido encauzar, sin pena ni gloria, por cierto, por la recuperación del inmueble que alberga a la Fundación Herrera Cabañas, se ha convertido en la trinchera de una izquierda extraviada.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador dio el gran paso histórico de abandonar las huestes del PRD y formar Morena, comprendió que las inercias tribales de arenas políticas sin rumbo ni peso ideológico eran el rostro del sol azteca y que un partido sin disciplina ni cohesión ideológica como política está destinado al quiebre y el ostracismo.

López Obrador abandonó a la izquierda extraviada; tan extraviada, que el PRD terminó haciéndole el juego político a las fuerzas del PRI y PAN, antítesis de la marcha que el pueblo ha alcanzado con Morena.

En estos días, donde el paso cierto y firme del proyecto de alternancia política del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, en la izquierda tribal se condensan los extravíos de quienes no comprenden la tarea histórica de este gobierno del pueblo en Hidalgo, que crece a pasos agigantados para dignificar al tejido de mujeres y hombres que fue marginado por ese vetusto PRI.

La escaramuza política que pseudo activistas de la izquierda han pretendido encauzar, sin pena ni gloria, por cierto, por la recuperación del inmueble que alberga a la Fundación Herrera Cabañas, se ha convertido en la trinchera de una izquierda extraviada que, de una vez por todas, debe evaluar que los comportamientos tribales son el ejemplo nítido de trogloditas sin ideología ni rumbo.

Pongamos a título de ubicación relevante el extravío de esta izquierda en Hidalgo.

• Ni ideología ni proyecto político

Es inconcebible que frente a la construcción histórica del proyecto de alternancia del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, la izquierda extraviada no comprenda que su disenso absurdo le hace el juego y caldo político a la derecha, que cada día se empeña por causar tropiezos al gobierno del pueblo.

¿Cuáles son los verdaderos propósitos de esta izquierda extraviada y confundida, que no presenta ideología ni proyecto político?

• La monserga de la revocación de mandato

En el colmo de las monsergas y patrañas políticas, ahora la izquierda extraviada alude que su oposición a la ratificación de mandato del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar, es el motivo de forma y fondo para que se haya iniciado la recuperación del inmueble que alberga a la Fundación Herrera Cabañas, cuestión que no despeina ni a un calvo porque fue el jefe del Poder Ejecutivo quien, en un ámbito de plena democracia, convocó a la ciudadanía para que hiciera valer su derecho político.

En este escenario, la izquierda extraviada -de la que sobresale Tonatiuh Herrera- intentó en su pleno derecho, convocar al recabo de firmas para la revocación de mandato; cuestión sin pena ni gloria y, más aún, recibiendo el descrédito de la ciudadanía de Hidalgo, que se ha afianzado en el apoyo al ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar que se encuentra en el Top 5 de los gobernadores con mayor aprobación en el país.

La izquierda extraviada en Hidalgo no ha aprendido la lección histórica que encarnó la formación de Morena por el expresidente López Obrador.

La negación política de la izquierda extraviada en Hidalgo contrasta con la firmeza del mandato del proyecto de alternancia política de Julio Menchaca Salazar que, climáticamente, avanza con un capital político creciente y, lo que sobresale, es el incremento de conciencia política y apoyo al gobierno de los sectores sociales mayoritarios en tierra hidalguense, aquellos que fueron vulnerados por esa derecha cruenta que maniató al pueblo y que hoy se encuentra postrada.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

2 comentarios sobre «Izquierda extraviada»

  1. Se equivocaron en la redacción de effeta está era:
    La izquierda en el poder, extraviada
    La escaramuza política que desde el poder se ha pretendido minimizar, sin pena ni gloria, por cierto, en torno a la recuperación del inmueble que alberga a la Fundación Herrera Cabañas, se ha convertido en la evidencia clara de un gobierno que ha perdido el rumbo.
    Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador dio el gran paso histórico de abandonar las huestes del PRD y formar Morena, comprendió que las inercias tribales de arenas políticas sin rumbo ni peso ideológico eran el rostro del sol azteca y que un partido sin disciplina ni cohesión ideológica como política está destinado al quiebre y el ostracismo.
    Hoy, paradójicamente, esas mismas inercias parecen haberse instalado en el ejercicio del poder.
    López Obrador abandonó a la izquierda extraviada; sin embargo, resulta preocupante que desde el gobierno se reproduzcan prácticas que evocan ese mismo extravío, donde la crítica y el disenso son vistos como amenaza y no como parte esencial de la vida democrática.
    En estos días, donde el proyecto de alternancia política encabezado por el ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar debería consolidarse con apertura y diálogo, se observa una preocupante cerrazón. Es precisamente desde el poder donde se condensan los extravíos de quienes no comprenden que gobernar implica escuchar, no descalificar.
    La escaramuza política en torno a la recuperación del inmueble que alberga a la Fundación Herrera Cabañas ha sido convertida en una trinchera, no por una supuesta izquierda extraviada, sino por un gobierno que responde con desdén y confrontación, evidenciando comportamientos que poco abonan a la construcción democrática.
    Pongamos a título de ubicación relevante el extravío en el ejercicio del poder en Hidalgo.
    • Ni ideología ni proyecto político
    Es inconcebible que frente a las demandas legítimas de distintos sectores, el gobierno responda con descalificaciones y reduzca el debate a una narrativa de confrontación. Lejos de fortalecer el proyecto de alternancia, esta postura debilita su legitimidad y genera dudas sobre la claridad de su rumbo político.
    ¿Cuáles son los verdaderos propósitos de un gobierno que, ante la crítica, opta por deslegitimar en lugar de dialogar?
    • La monserga de la revocación de mandato
    En el colmo de las contradicciones, desde el poder se intenta presentar la participación ciudadana como un logro incuestionable, mientras que, en la práctica, se descalifica a quienes ejercen su derecho a disentir, como en el caso de los intentos por impulsar mecanismos como la revocación de mandato.
    Figuras como Tonatiuh Herrera han ejercido su derecho a convocar a la ciudadanía, lo cual debería ser visto como parte de una democracia viva, no como un acto a minimizar o desacreditar.
    La reacción del gobierno ante estos ejercicios ciudadanos deja ver una contradicción profunda: se convoca a la participación, pero se cuestiona cuando no coincide con la narrativa oficial.
    El gobierno encabezado por Julio Menchaca Salazar enfrenta hoy el reto de no repetir los errores históricos que dieron origen a su propio movimiento. La verdadera lección no es la imposición de una sola visión, sino la capacidad de integrar la pluralidad.
    La negación del disenso contrasta con la necesidad de fortalecer un proyecto político incluyente. El capital político no solo se mide en niveles de aprobación, sino en la capacidad de generar confianza, diálogo y apertura con todos los sectores sociales.
    Hoy, el riesgo no es una izquierda extraviada fuera del poder, sino una izquierda en el poder que, al perder el rumbo, podría alejarse de los principios que le dieron origen.

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