MC: cálculo en la continuidad

La integración de nuevas figuras en la comisión le da algo de juego político. Víctor Juárez, Karla Perales y Adriana Flores tienen cierta presencia, pero, siendo claros, en el estado los nombres que siguen pesando son los de Samperio y Gómez. Entonces la señal principal no fue de ruptura ni de renovación, sino de continuidad cuidada.

La filosofía del gatopardismo es una joya política: cambiar para que todo siga igual. Movimiento Ciudadano decidió no complicarse la vida en Hidalgo antes de 2027 y en lugar de abrir una renovación interna que pudiera hacerles ruido adentro de la casa, optó por una Comisión Operativa Provisional encabezada por Juan Ignacio Samperio y acompañada, desde la delegación nacional, por Pablo Gómez. Es decir, la conducción real del partido seguirá en las manos de quienes políticamente le han dado forma cuando MC en Hidalgo “era puro monte”.

 

Esa decisión puede leerse de dos maneras. La primera, como cálculo político y de paso como reconocimiento tácito de Dante Delgado, a través de Jorge Álvarez Máynez al trabajo realizado. Claramente MC no quiso meterse en una pelea interna justo cuando se aproxima la elección del próximo año. Abrir una disputa por la dirigencia estatal en este momento podía despertar intereses, o dividir grupos y en ese sentido, mantener la continuidad puede ser una forma de llegar más ordenados al 2027, sin incendiar la casa antes de empezar las campañas.

 

La segunda lectura es que MC sigue sin resolver su principal reto en Hidalgo: demostrar que es algo más que una franquicia naranja operada desde la Ciudad de México, porque objetivamente sí tiene marca, discurso nacional, algunos cuadros con presencia pública y, sobre todo, la posibilidad de atraer inconformes de otros partidos, pero pareciera que aún necesita sentirse más hidalguense.

 

La integración de nuevas figuras en la comisión le da algo de juego político. Víctor Juárez, Karla Perales y Adriana Flores tienen cierta presencia, pero, siendo claros, en el estado los nombres que siguen pesando son los de Samperio y Gómez. Entonces la señal principal no fue de ruptura ni de renovación, sino de continuidad cuidada.

 

El verdadero examen para Movimiento Ciudadano, como para todos los partidos, viene en 2027. Los naranjas tendrán la oportunidad, muy interesante, por cierto, de colocarse localmente como una alternativa fresca frente a la 4T y su multiverso partidista, pero para lograrlo tendrá que hacer una selección quirúrgica de candidaturas, particularmente en los ayuntamientos y con eso ver si la ciudadanía les compra su idea política.

 

Por tanto, la continuidad puede ser inteligente, pero no necesariamente suficiente. MC evitó una bronca interna inmediata y conservó el control hacia 2027, pero ahora le toca demostrar que esa estabilidad sirve para crecer y no sólo para administrar lo que ya tiene.






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