La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) informó que más del 33 por ciento de la superficie del Parque Nacional El Chico presenta afectaciones por la presencia del gusano descortezador, por lo que continuarán los trabajos de saneamiento que han provocado el cierre temporal de algunos senderos, como medida de seguridad para habitantes y turistas.
El parque cuenta con una superficie de 2 mil 739 hectáreas, de las cuales 60 por ciento corresponde a oyamel.
Estos insectos habitan de manera endémica en los árboles; sin embargo, factores climáticos y humanos externos, como sequías atípicas o temperaturas muy altas, provocaron plagas importantes que fueron detectadas desde 2023 en esta zona ubicada en Mineral del Chico.
Por ello, en coordinación con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), aplican lineamientos técnicos para la prevención, combate y control de insectos descortezadores, a partir de las condiciones de las especies afectadas, mediante prácticas como derribo, troceo, quema de corteza, astillado, aplicación de químicos y otros métodos de atención.
Mónica Mixtega Trejo, titular de Semarnath, confirmó que a la fecha han derribado 23 mil 051 árboles infectados o muertos y actualmente han saneado 430 hectáreas, por lo que para evitar accidentes en algunos momentos cierran temporalmente el acceso a senderos o rutas turísticas.
“Se han cerrado en diversas ocasiones los senderos, ello en virtud de los trabajos que se están haciendo, lamentablemente hubo el fallecimiento de uno de los trabajadores que se estaban dedicando a este tema, entonces por ello se tomó la medida de cerrar los senderos para que ningún turista o ningún vecino de las comunidades pueda sufrir algún accidente en este momento. Únicamente se encuentran cerrados el sendero del Venado y Dos Aguas - Peña del Cuervo, pero todo ello en virtud del propio saneamiento”.
La funcionaria abundó que la Semarnath implementa proyectos de reforestación y gestiona la donación de especies. Hasta ahora han sembrado 2 mil 700 árboles de oyamel; además, con estudios realizados por siete universidades, valoran la posibilidad de instalar árboles de diferentes especies que sean menos vulnerables a estas plagas.
“Tenemos el 33 por ciento de árbol muerto, sabemos que es un bosque hermoso; sin embargo, ya necesita la intervención. Anteriormente estábamos acostumbrados a un ciclo natural, hoy el tema del cambio climático nos obliga a apoyar un poco en estas actividades”.





