Se diluye la derecha en Hidalgo

En el déficit político de la derecha que llevó al colapso del PRIAN en Hidalgo se tejen los reacomodos de una casta política que sufre una desbandada brutal, incontenible y aleccionadora que es evidencia que la retórica y el clientelismo político se erosionan.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

Carlos Barra Moulain

Mis únicos y queridos lectores, la lectura analítica del desastre que vive la clase política de la derecha en Hidalgo, remite a dos premisas desde la ciencia política:

• La erosión del control político

Se ha diluido el control político de la derecha que pesaba sobre estructuras institucionales y la ciudadanía en tiempo y espacio, y con una precisión histórica inamovible que denota el fracaso de su paradigma político y un ascenso de la conciencia social.

En este trazo, el déficit político de la derecha que llevó al colapso del PRIAN en Hidalgo, se tejen los reacomodos de una casta política que sufre una desbandada brutal, incontenible y aleccionadora que es evidencia que la retórica y el clientelismo político se erosionan, y una vez que la conciencia del pueblo se incrementa en la cultura política, la debacle de los enclaves enquistados aparece con el juego de luces y sombras en el imaginario colectivo.

La cruda realidad del PRIAN en Hidalgo precipita todos los días en este escenario político, el quiebre de la sociedad hidalguense con las fuerzas del antiguo régimen que han perdido el control político.

• Del clientelismo a la alternancia política

El clientelismo político del PRIAN en Hidalgo se manifestó en el juego de prebendas y encargos políticos que, en la orientación regional del caciquismo, encontró el peso político en comunidades donde las asimetrías sociales y la pobreza permitieron el florecimiento de un esquema de dádivas y componendas que, a la postre, dejó de operar por la corrupción inherente con la que se impuso desde ese vetusto modelo político. En este caso, el clientelismo tenía sus días contados, porque no creaba conciencia política ni social, sólo generaba camarillas de mercenarios que se vendían al mejor postor; por lo que el PRI Hidalgo había sembrado la semilla que lo llevaría a su fracaso.

En este trazo, el esquema en ascenso de la izquierda en un entramado de interlocución con la sociedad civil y los actores políticos antisistémicos, logró derrotar al anquilosado control político de la derecha que se diluía a pasos agigantados.

El ascenso de Julio Menchaca Salazar, que hoy es reconocido en Hidalgo como el gobernador del pueblo, le propinó una lección histórica a la casta de vieja guardia que no daba crédito a la aplastante derrota electoral y, que, de igual manera, hoy no da crédito al paso vertiginoso de este proyecto de plena transformación social.

Lo que me parece una paradoja e ironía demoledora, mis únicos y queridos lectores, es que la miopía de la derecha en Hidalgo se tropieza con su narrativa de “salvar a la democracia”, cuando históricamente, hizo todo lo posible por tirarla.

Como atinadamente señaló el científico de la partidocraci,a Maurice Duverger, los partidos que logran una conciencia social suelen demoler los sistemas antidemocráticos, y el ascenso de Morena alecciona esta realidad en Hidalgo y la nación.

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Por: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.






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CRONOS - Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.

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