Lo que queda por analizar es si Morena Hidalgo lo dejará en la banca para no incomodar a los duros, o si entenderá que en elecciones competidas hacen falta operadores que sepan mover las piezas sin levantar tanto polvo, porque a veces el político que no aparece en la boleta puede terminar siendo clave para que otros sí lleguen.
Etiqueta: Credibilidad
La única fórmula del PRI
Marco Mendoza, quien ya venía encabezando el PRI Hidalgo, se separa unos días para competir, se registra con Jenny Márquez y, al no aparecer otra fórmula, la competencia se convierte en ratificación.
Nadie gana con lo que pasó en Mineral de la Reforma
El cabildo puede seguir repartiendo culpas, sacando comunicados y jugando a ver quién queda mejor en redes, pero la ciudadanía no eligió protagonistas de una telenovela municipal, eligió autoridades que deberían ser más profesionales.
La ausencia de Sheinbaum en el Mundial
Para los sectores cercanos a Morena, la decisión puede reforzar la imagen de una presidenta concentrada en gobernar y alejada de los espectáculos políticos. Para sus críticos, en cambio, representa una oportunidad perdida para fortalecer la presencia de México ante el mundo y aprovechar un momento histórico para el país.
¿Quién con Rocha Moya?
Aunque sería injusto atribuirle a un solo hombre un problema construido durante generaciones, tampoco puede ignorarse que el gobernador Rocha Moya se ha convertido en el principal rostro político de esa crisis.
El camino del PRI
Ahí está el camino priista: competir con realismo y con una narrativa que le resulte atractiva a su base; si bien no parte de cero, tampoco puede caminar como si nada hubiera pasado. Su reto será convertir el oficio político que todavía conserva en una propuesta que le pueda resultar atractiva a la ciudadanía.
El peligro de apoyar a Rocha Moya
Escándalos como el de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, hay varios ejemplos: Roberto Borge, Cabeza de Vaca o Jesús Orta son algunos de ellos.
CDHEH: Credibilidad en crisis
Un organismo de derechos humanos no puede permitirse operar en medio de la confrontación permanente ni bajo una percepción constante de desgaste. La discusión de fondo, por tanto, no es personalista, sino institucional.








