La derecha golpea en Tianguistengo

La derecha -que se ha refundado en el PAN al grito de “democracia y libertad” y en el PRI al grito de debemos madrear a la izquierda, empezando por Noroña- ha cruzado la línea de la civilidad política para pasar al uso de la violencia política y, desde su maquinaria mediática, hacer pasar a la izquierda como un gobierno -como le llama- de “cínicos y ladrones”.

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Todo el peso de la ley vs los stickers

Un sticker no es un arma, sino una idea, por lo que convertirlo en delito es un despropósito que erosiona los principios básicos del derecho penal y de la libre expresión, con lo que se abre la puerta a la arbitrariedad y a la censura.

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Acúsalo con tu mamá

Acúsalo con tu mamá, denota que la derecha ha perdido su capacidad orgánica y de proyecto político. Por ello, en estos días insostenibles de la crisis del PRIAN, la derecha tiene que ir a Washington a pedir, arrodillada y vendiendo a la patria, que el Tío Sam intervenga en México.

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Libertad de expresión

Como cualquier otra actividad, el periodismo debe generar un ingreso como producto de su trabajo, el problema viene cuando los medios de comunicación “viven” exclusivamente de acuerdos gubernamentales. No estar supeditado a una buena relación con la autoridad en turno para la subsistencia del medio es cuando se puede hacer un mejor periodismo.

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La odisea de Carmen Aristegui

La delicada realidad por la que atraviesa la nación en un momento de transición política exige que los interlocutores de la información actúen de manera inteligente y crítica, comprometidos con el cambio social, para que la veracidad informativa sea la constante que ilustre a la sociedad, no para crear mascaradas y engaños, ni complicidades de juegos de intereses que lastiman a la ciudadanía.

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La sociopatía política de la derrota

En el recuento de los daños, la figura de Xóchitl Gálvez entraña una sociopatía política de la derrota, donde culpar a López Obrador o a la izquierda es un recurso sencillo, pero que ha perdido no sólo vigencia, sino que, en el ascenso del claudismo, es una retórica hueca y vacía que ya no calienta ni al comal de pueblo.

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