Aficionados a la tauromaquia, matadores, novilleros, ganaderos y habitantes de Caxuxi, en San Salvador, se manifestaron afuera del Congreso en contra de la iniciativa que busca prohibir las corridas de toros en Hidalgo, presentada por el diputado Avelino Tovar Iglesias.

Al pronunciarse a favor de la “fiesta brava”, el matador Luis Eugenio Gallardo Hernández señaló que la propuesta no cuenta con sustento legal y que debe realizarse una consulta indígena, debido a las comunidades con vocación taurina que resultarían afectadas.
También cuestionó la falta de estudios de impacto económico y social, así como la ausencia de un plan de reconversión, al advertir que miles de empleos dependen de la tauromaquia.

Advirtió que, en caso de aprobarse la prohibición, podrían recurrir a amparos para invalidar la ley.
Sobre la propuesta de corridas sin sangre, consideró que no son viables, debido a las condiciones fisiológicas del toro de lidia.
Por su parte, Efraín Martínez Benítez, del Comité Taurino de Caxuxi, indicó que la prohibición afectaría a alrededor de 4 mil habitantes, destacando una tradición de 90 años y su impacto en la economía local.
Señaló que la actividad genera ingresos mediante la atracción de visitantes, venta de ganado y comercialización de carne, además de financiar obras comunitarias.
El empresario ganadero Heriberto Rodríguez Elizalde subrayó que la tauromaquia forma parte de una cadena productiva amplia, que incluye empleo rural y conservación de ecosistemas.
Detalló que su ganadería genera empleo para al menos 15 familias, mientras que otras pueden alcanzar hasta 150 trabajadores directos.
Los manifestantes marcharon desde la Plaza de Toros “Vicente Segura” hasta el Congreso, donde realizaron un toreo de salón y entregaron un documento con sus demandas.






