La trivialidad política nos invade, mis únicos y queridos lectores, y el clima político en Hidalgo está a merced de ocurrencias, claro, cuando no existe una batalla ideológica de trazo social reivindicatorio en la derecha.
A título de reímos o lloramos, personeros del PAN Hidalgo han pedido que se amplíe la regla del “uno por uno”, para “garantizar” los cruces vehiculares y evitar caos. Empero, la neta de las netas, Anacleta, es que los semáforos funcionan, en su mayoría, para garantizar el flujo vehicular de la ciudad y también, en la neta de las netas, es que el crecimiento urbano -mucho de él no planeado por las administraciones del PRIAN- dio paso a un congestionamiento vehicular, donde la planeación urbana se ha visto rebasada por este parque vehicular.
Amén de esta petición del PAN -que por cierto es como el pan de huevo, si te lo comes no te hace daño y si no te lo comes, pos tampoco-, es necesario indicar que los semáforos permiten el flujo vehicular y que en zonas donde no existe este uso electrónico, se puede presentar la regla del “uno por uno”, como ocurre en el crucero de Maestranza.
Pero no te salgas del huacal Chencha que el lodo no ha cuajado.
Es increíble que las huestes del PAN no atiendan a reclamos ciudadanos vitales en la metrópoli capital Pachuca y generen propuestas de calado de vida, en vez de plantear huellas perdidas en el desierto.
En un clima donde las fuerzas de la derecha y sus expresiones partidistas del PRIAN han hecho lo que han podido por maquillar a sus grupos de choque como Marea Rosa y chavorrucos de Generación Z, impulsar la regla del “uno por uno” es como tener cáncer y estar preocupado porque va a llover; un absurdo que no calienta a la ciudadanía y que expone a las huestes del PAN en un plano de ingenuidad o torpeza pública de magnitudes insospechadas.
La gestión de Jorge Reyes tiene lados flacos, pero la señalética de la ciudad no es uno de ellos.
¿Qué le pasó a ese PAN que clamaba y clama por tirar a la dictadura comunista de Morena?, ¿es acaso que la ciudadanía ya no cree en los fantasmas políticos que intenta encumbrar la derecha y por eso, ahora, salimos con carita de ángel a defender el “uno por uno”?
Hasta Manuel Clouthier se habría reído de este tipo de propuestas impresentables, cuando el PAN atraviesa por una crisis política que, a todas luces, tendría que estar escrutando para plantearse los puntos sobre las íes, de qué es lo que los tiene postrados más allá del “uno por uno”.
Trivializar la política y la esfera pública es un signo inequívoco de una crisis de poder en el PAN y se torna en un despropósito de su quehacer público.
Seguramente, no faltará alguna señora de camionetita de un millón de pesos que les aplauda la iniciativa a los panistas de la regla del “uno por uno”; pero, los ciudadanos que tienen sensatez están realmente preocupados por garantizar medidas de una ciudad segura, limpia, abastecida de agua, con centros educativos públicos para todos, con salud pública de vanguardia, con calles pavimentadas, con oportunidades de generación de empleo, cultura y bienestar social.
Anacleta, no pidas vestido de quince años cuando no tenemos para comer mañana.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.





