Cada quien su pandemia

EL VASO: ¿MEDIO VACÍO O MEDIO LLENO? No hay dos personas en el mundo que estén viviendo de la misma manera la pandemia por Covid-19; habrá quienes saquen lo positivo, quienes elijan no hacerlo, y quienes simplemente no puedan darse el lujo de quedarse en casa.

La pandemia por Covid-19 ha cambiado nuestra vida. Recordamos lo ocurrido en 2009 con la influenza y tenemos claro que la situación no fue como la que priva actualmente en México y en el resto del mundo. Pero, ¿cómo estamos asumiendo el rol que nos toca jugar en tan serio problema que ya mató a miles de personas en el mundo y a más de medio millar en México, y que los expertos aseguran serán miles?

La respuesta no es sencilla, casi podría asegurar que no encontraremos dos personas en el planeta que estén sobrellevando de la misma forma esta crisis. Por lo que sabemos, o por lo que nos dicen, cada uno de nosotros hace lo propio para no ser una cifra más en las estadísticas de enfermedad o muerte.

A la fecha no sabemos qué porcentaje de la población en nuestro país se queda en casa tal como se nos indica, tampoco sabemos cuántas personas simplemente no hacen caso ni para cuántas el no trabajar un día significa dejar sin comer a su familia. Creemos que son más los segundos que los primeros.

El problema es muy serio y se agrava cada día más cuando la gente agota sus escasas posibilidades de sobrevivir a través de un préstamo o del empeño de algunos de sus bienes patrimoniales. No es mentira cuando para muchos lo que viene es el robo tumultuario, es decir, la rapiña. Hasta hoy hemos visto atracos de este tipo simplemente por gusto o costumbre, pero el riesgo de que ocurra por verdadera necesidad no es remoto.

 

EL VASO MEDIO LLENO DEL ENCIERRO

Por otro lado, hay quien busca ver el lado positivo del encierro en casa. Es una oportunidad para convivir con la familia, los hijos, la pareja; ese núcleo que estando bajo el mismo techo la dinámica diaria les impide sentarse a compartir planes, experiencias, tristezas, alegrías. Hoy es cuando.

Claro que el enclaustramiento también nos permite poner en orden nuestras cosas en casa y hasta en nuestra mente. En el hogar puede ser el clóset, el librero, la cocina, el patio, la cochera; y si vamos más adelante, nos podemos inscribir a un curso en línea de lo que se nos ocurra, muchos de ellos son gratis, todo es cuestión de saberlos buscar en Internet.

Con todo y que a veces la lectura no es un hábito en muchos de nosotros, el encierro representa una magnífica ocasión para irnos acostumbrando a leer un libro de historia, una novela, un cuento, la biografía de algún personaje; y puede hacerse en la computadora, la tableta o el celular, o de la forma tradicional: con el libro en la mano. Hoy la gama de posibilidades es amplia.

 

AMLO-SALINAS PLIEGO, MISTERIO SIN RESOLVER

Tal vez al paso de las semanas y los meses, los mexicanos comunes sepamos qué pasó entre AMLO y Ricardo Salinas Pliego, pues a pesar de la relación estrecha entre el presidente y uno de los hombres más ricos del país fuimos testigos de la “invitación” del comunicador estelar de TVAzteca a “no acatar las medidas sanitarias dictadas por el gobierno a través de López-Gatell”.

La respuesta de AMLO a las palabras de Javier Alatorre fue simplemente que se trató de un error de su “amigo”. ¿Qué hubiera pasado si el comentario hubiera venido, por ejemplo, de Carlos Loret de Mola, quien desde hace tiempo ha criticado el actuar del gobierno federal y a cambio ha recibido varias descalificaciones a su trabajo periodístico?

Y bueno, Alatorre ya contestó por Twitter; sin embargo, nunca se disculpa ni se arrepiente por lo dicho, sólo le da vuelta al tema al escribir: “Agradezco al presidente López Obrador por su defensa permanente de la democracia y la libertad. Él mejor que nadie comprende el esfuerzo que las familias mexicanas hacen todos los días por salir adelante”.

Después agrega: “Busco cómo escuchar nuestras historias, nuestros miedos y nuestras ideas para salir adelante”. Pero alguna muestra de arrepentimiento por decir “ya no le hagan caso” al subsecretario de Salud, jamás. A final de cuentas AMLO ya dijo que Javier Alatorre es su amigo y todavía le pide al público que no se haga un linchamiento político.

Pero no hay que olvidar que apenas hace unos días el mismo López Obrador invitaba a que siguiéramos nuestra vida normal y no dejáramos de abrazarnos. Cuando comenzó a crecer el número de contagios y muertos en el país, se vio obligado a cambiar su discurso. No faltará quien diga que el problema es que AMLO no compartió con Salinas ese cambio de parecer para mantenerse, como siempre, en la misma sintonía.

 

COVID-19, ¿MAL DE RICOS?

El asunto es que cada quien vive o padece la pandemia como quiere y puede. Quienes están en condiciones trabajan desde casa, pero obreros, choferes o pequeños comerciantes nunca lo podrán hacer por razones que resultan fáciles de entender. Tal vez por ello hay quien haya dicho que el Covid-19 es “un mal de ricos”.

Asegurar lo anterior resulta aventurado, pero vean cualquier barrio pobre en pueblos o ciudades mexicanas. Las cosas muy poco han cambiado, por ejemplo en Tula, pues mientras en la colonia Las Palmas, en San Marcos o en Los Fresnos las calles están vacías a todas horas, en La Malinche la vida sigue: las tienditas abiertas, la señora de las enchiladas y la de los tamales como si nada; los layos como todos los lunes y casi a diario, en la esquina con la caguama a la vista, etcétera.

Tal vez por eso gente como el fotógrafo Santiago Arau nos dice que “Susana Distancia es más bien  un privilegio, en las colonias ricas hay un vacío, en las pobres la vida continúa”. Las diferencias son innegables. En la Ciudad de México, por ejemplo, mientras las lujosas oficinas de importantes corporativos están vacías, el Metro, en donde si bien el número de pasajeros ha disminuido, en varias estaciones las aglomeraciones son las de siempre, ya que se trata de gente que va a la chamba diario para ganarse el “pipirín”.

A final de cuentas es cierto: cada uno decide, por propia voluntad o por necesidad, cómo vivir la pandemia. Y usted, ¿cómo la vive?  Mientras una cosa u otra, a cuidarse.

Por hoy es todo, nos leemos en la próxima entrega pero… Entre nos.

Autor: José Guadalupe Rodríguez Cruz

*Egresado de la UNAM como licenciado en Derecho y Diplomado por el Instituto de Administración Pública de Querétaro y por la Universidad Iberoamericana en Políticas Públicas. *Regidor Municipal en Tula, Secretario Municipal de Tula, Diputado local en la LVII y LIX Legislaturas en el estado de Hidalgo y Presidente Municipal Constitucional de Tula 2000-2003. *Autor del libro “Desde el Congreso Hidalguense” y coautor del libro “Tula... su Historia” *Director y fundador del periódico bisemanario “Nueva Imagen de Hidalgo”, que desde 1988 se pública en Tula, Hgo.



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