Con todo y que el apoyo económico del gobierno a algunos sectores de la población no es exclusivo del gobiernista partido Morena, es indudable que ahora es cuando más ha crecido el número de beneficiarios, logrando con ello, a creer o no, en millones de mexicanos dispuestos a dar su voto a cambio de no perder ese privilegio de dinero.
No tiene desperdicio lo que alguna vez declaró el presidente Obrador: “ayudando a los pobres va uno a la segura a la hora de las votaciones, porque cuando necesitas defender un proyecto se cuenta plenamente con ellos”; añade AMLO que ayudar a los pobres no es asunto personal, es estrategia política, garantizando con ello el respaldo hacia su proyecto de transformación.
Y no fue la única ocasión que el señor se refirió al tema, alguna vez le cuestionaron en el sentido que este tipo de apoyos era sólo para gente floja; él defendió la asistencia social, “pues es necesaria para el bienestar y la felicidad del pueblo”.
En este escenario, hoy el gobierno federal mantiene una amplia red de programas para el bienestar, que incluye más de una docena de apoyos prioritarios destinados a más de 40 millones de personas, aunque el número exacto puede variar según la clasificación federal o estatal.
El eje central se compone de programas emblemáticos como la Pensión para Adultos Mayores, la nueva Pensión Mujeres Bienestar y la beca Rita Cetina. Debemos anotar la beca Benito Juárez, Jóvenes construyendo el futuro, Sembrando vida, Programa para madres trabajadoras.
También anotamos Producción para el Bienestar, Fertilizantes para el Bienestar, Bienpesca, Precios de Garantía, La escuela en nuestra, Salud casa por casa, Conectividad para el Bienestar y programa para pueblos indígenas y afromexicanos.
De acuerdo con los números que se manejaron en la Cámara de Diputados, nuestro país va a ejercer un presupuesto que ronda por los 10.19 billones de pesos y de esto a los programas de Bienestar le están programando más de un billón de pesos que serán repartidos a lo largo del año a 42.9 millones de personas.
No podemos descalificar de tajo este tipo de apoyos, pero siempre hemos creído que antes de inscribirlos o como razón para hacerlo, debe ponerse un tamiz y los recursos sólo se entreguen a quien de verdad lo necesita.
En fechas recientes un medio de comunicación, de los llamados nacionales, estableció que los estudiantes becados (casi todos), sólo gastan el 35 por ciento de ese ingreso en temas que tiene que ver justamente con su educación; en alimentos y bebidas, el 16 por ciento; vestido y calzado, 10.5 por ciento; porcentaje casi igual de 10.3 en ahorro; casi el 8 por ciento en comunicaciones y en alcohol y tabaco 0.3 por ciento.
En este sentido el gobierno reconoce que no cuenta con mecanismos de seguimiento o verificación sobre el destino específico de los apoyos. Pero aquí, el meollo es que a la autoridad federal parece que sólo le interesa el voto de toda esa gente que recibe algún tipo de apoyo. Es decir, el beneficiario piensa “tú me apoyas y yo voto por ti”. Así el gobierno está feliz, aunque la economía se hunda.
El asunto es que ha trascendido algo esperado: el gobierno ya se acabó los recursos y hoy busca cómo y de dónde cumplirle a la gente. La percepción de que el gobierno está tomando dinero de las Afores para apoyos sociales surge principalmente de los debates legislativos recientes y la confusión sobre cómo se financian los proyectos públicos y el fondo de Pensiones para el Bienestar.
Hay quienes aseguran que las finanzas están a punto de colapsar. Ya no hay de dónde Morena tome dinero para tener segura a su clientela electoral. Hará milagros para cumplir hasta las elecciones del próximo año. Es mucho lo que está en juego como para que el partido en el gobierno ya no entregue el dinero y entonces pueda perder varias de las 15 gubernaturas en el país y la mayoría en la Cámara de Diputados.
Veremos, por mientras es todo, nos leemos en la próxima entrega, pero…Entre nos.
Por: José Guadalupe Rodríguez Cruz
*Egresado de la UNAM como licenciado en Derecho y Diplomado por el Instituto de Administración Pública de Querétaro y por la Universidad Iberoamericana en Políticas Públicas. *Regidor Municipal en Tula, Secretario Municipal de Tula, Diputado local en la LVII y LIX Legislaturas en el estado de Hidalgo y Presidente Municipal Constitucional de Tula 2000-2003. *Autor del libro “Desde el Congreso Hidalguense” y coautor del libro “Tula... su Historia” *Director y fundador del periódico bisemanario “Nueva Imagen de Hidalgo”, que desde 1988 se pública en Tula, Hgo.





