En los días recientes, se ha dicho mucho sobre este país localizado en las Antillas del mar Caribe, apenas a 145 kilómetros de Estados Unidos por el lado de Florida y a unos 200 de México por la península de Yucatán.
Desafortunadamente, los comentarios son por cuestiones que tienen que ver con la supervivencia de poco más de nueve millones de cubanos que padecen el bloqueo que les ha impuesto Estados Unidos. Formalmente, a partir de 1962, justamente durante el gobierno del presidente Kennedy, con el argumento del acercamiento entre Rusia -eternos rivales de EEUU- y Cuba.
La crisis alcanza niveles extremos ahora a partir de las políticas de Donald Trump, estrategia que causa zozobra en el mundo porque el republicano -al mando del gobierno más poderoso del mundo- está cambiando la historia en Venezuela en América Latina y de Irán en el Medio Oriente, con todas las implicaciones que ello significa en estos y en otros lugares del mundo actual.
La historia de Cuba nos habla desde los primeros aborígenes llamados tainos y siboneyes, hasta la llegada de Colón allá por 1492. Tras varios siglos de la colonia española y la lucha por la independencia a finales del siglo XIX, Cuba se convirtió en una república aliada o, más bien, sometida plenamente a los Estados Unidos hasta la llegada de la Revolución encabezada por Fidel Castro en 1959, para despojar del cargo a Batista que había arribado al escenario del poder desde el lejano 1933.
Es en 1965 cuando se funda el partido comunista de Cuba que desde entonces gobierna el país que se autodefine como un estado socialista de derecho y justicia social, con un sistema de partido único y que es calificado como una dictadura con apoyo popular y una democracia de partido único.
De acuerdo con la ONU, el país ocupa el lugar 97 en el mundo en Desarrollo Humano y el 20 de 33 en Latino América. El 89 por ciento de su población vive en situación de pobreza extrema y el embargo que padece de Estados Unidos afecta sobre todo a sectores como la economía, la educación y la salud.
Ya en este siglo XXI, Cuba mantiene relaciones estrechas con países como China, Rusia, México, Nicaragua, ya no con Venezuela desde que fue detenido Maduro, Brasil, con España e Italia. En el 2003 ocurren las últimas ejecuciones cuando tres jóvenes cubanos son detenidos y ejecutados al pretender secuestrar un ferry para huir a Estados Unidos.
En el 2005 Cuba ofrece enviar ayuda médica a Estados Unidos por la catástrofe del huracán Katrina, oferta que fue rechazada. En el 2006, Fidel Castro hace una “Proclama al pueblo de Cuba” en la que cede el poder a su hermano Raúl, quien es formalmente designado por el Parlamento como presidente en el 2008.
Como decíamos al principio, actualmente Cuba vive una profunda crisis económica y social con Miguel Díaz-Canel, que asumió la presidencia de ese país en 2018, sucediendo a Raúl Castro y marcando con ello una transición generacional, pero conservando plenamente su línea política. Ello, ante la mirada de Donald Trump empeñado en terminar con el sistema de gobierno del país vecino.
Hoy en día no pocos analistas aseguran que el actual gobierno de Cuba no termina así el 2026. La crisis es la mayor en los últimos 30 años y está marcada por un colapso energético. Alguien que conoce la vida cubana desde dentro nos asegura que de las 24 horas del día, durante nueve no hay energía eléctrica en todo el país, con todo lo que esto significa.
En este escenario se vive una escasez severa de combustible, de alimentos, de medicinas. México pretende seguir apoyando, pero la estrategia de Estados Unidos es quitar todo tipo de ayuda, de manera directa o, como en el caso nuestro, “ordenando” se deje de enviar combustible a la isla.
En días recientes, tanto Estados Unidos como Cuba -ambos presidentes lo han reconocido- aseguran que se platica ya de una posible solución. Parece que el camino es parecido al que ya recorre Venezuela.
El tema en México ya dio lugar para la reaparición del expresidente Obrador, quien a través de las redes sociales pide donaciones y enviar ayuda humanitaria. Para ello da a conocer un número de cuenta bancaria a nombre de una asociación civil. “¡Que cada quien aporte lo que pueda!”, señala.
A final de cuentas y como están las cosas, parece que el tema no tarda en arrojar un cambio en la vida de Cuba. Esperamos que ello sea para bien de su pueblo y, sobre todo, sin derramamiento de sangre.
Por hoy es todo, nos leemos en la siguiente entrega, pero… Entre nos.
Por: José Guadalupe Rodríguez Cruz
*Egresado de la UNAM como licenciado en Derecho y Diplomado por el Instituto de Administración Pública de Querétaro y por la Universidad Iberoamericana en Políticas Públicas. *Regidor Municipal en Tula, Secretario Municipal de Tula, Diputado local en la LVII y LIX Legislaturas en el estado de Hidalgo y Presidente Municipal Constitucional de Tula 2000-2003. *Autor del libro “Desde el Congreso Hidalguense” y coautor del libro “Tula... su Historia” *Director y fundador del periódico bisemanario “Nueva Imagen de Hidalgo”, que desde 1988 se pública en Tula, Hgo.





