Francisco Olvera, una cloaca pendiente por destapar

La salida de José Francisco Olvera Ruiz del gobierno significó el destape de una cloaca de corrupción y desvíos que dejaron a la entidad hundida en una deuda millonaria de la que nunca se ha tenido certeza total de a cuánto asciende. Algunos cuentan que esta protección se debe a que Olvera Ruiz desvió cantidades millonarias en favor de la campaña presidencial de 2012, otros opinan que es esta la razón por la que el hidalguense y el exgoberandor de Coahuila gozan de “fuero”.

Conforme pasó el tiempo los desvíos en la Ciudad de las Mujeres, secretarías como Planeación y Desarrollo Regional, Salud, Educación Pública y muchas otras de las que no se tienen datos públicos o exactos, causaron sobresalto en la población hidalguense, y lógicamente decenas de críticas al grupo olverista.

Para cuando las diversas opiniones se hicieron públicas, el exgobernador Olvera Ruiz se pronunció en contra de lo que él consideró denostaciones personales, es decir, no cree que los hidalguenses le tengan antipatía y enojo. Será que no recuerda los eventos que encabezaba donde la gente a duras penas le aplaudía o de plano se salía porque las porras de jóvenes menores de edad –pagadas- no eran auténticas. Pero ahora se muestra como un pretencioso y ridículo intento de ideólogo tricolor basando su discurso en ataques contra Andrés Manuel López Obrador y los contrincantes del PRI por la gubernatura de la Ciudad de México, haciendo exactamente lo que tanta ámpula le produjo.

Ha asegurado que no es imposible que el PRI gane la Ciudad de México, pensamiento acorde a un exgobernador que no ganó su puesto limpiamente y tuvo que valerse de impugnaciones en tribunales porque los hidalguenses habían dado su voto a Xóchitl Gálvez, candidata del PAN.

Pero por supuesto que ahora buscará aplicar todas las artimañas posibles para ganar la Ciudad de México, dejando de lado la opinión y decisión ciudadana, pues ese triunfo le puede garantizar la protección para no pisar juzgados o prisiones por las deudas que dejó en Hidalgo.

Uno de los exgobernadores menos queridos en la entidad busca tener presencia en donde sea con tal de mandar un mensaje de “reto” a los inquilinos de la Plaza Juárez, lo que resulta muy peligroso porque si de una guerra política se tratara podrían saltar “Las Estafas de Olvera”.







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