La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) no ha otorgado hasta el momento autorización para la operación del nuevo relleno sanitario proyectado en el predio Siete Mezquites, ubicado en el municipio de Tula.
El coordinador de Comunicación Gubernamental de Hidalgo, Edmundo Pineda López, explicó durante la conferencia semanal que el proyecto pertenece a una empresa privada interesada en atender la disposición final de residuos en Tula de Allende.
Asimismo, aclaró que el relleno sanitario no es un proyecto desarrollado directamente por el gobierno estatal que encabeza Julio Menchaca Salazar.
Advierten posibles sanciones si opera sin permiso
Pineda López señaló que la instalación y eventual funcionamiento del relleno deben cumplir con el proceso correspondiente y advirtió que, de incurrirse en alguna irregularidad, podrían aplicarse sanciones tanto al municipio como a particulares.
Hasta ahora, reiteró, no existe autorización de la Semarnath para que el espacio entre en operación.
El proyecto se encuentra en el predio Siete Mezquites, en una zona ejidal de Santa Ana Ahuehuepan, perteneciente a Tula, y colindante con la comunidad de Teocalco.
Habitantes se oponen al proyecto
La construcción ha generado inconformidad entre habitantes de comunidades cercanas, quienes han realizado protestas y bloqueos al considerar que su funcionamiento podría representar riesgos de contaminación para el suelo y los mantos acuíferos de la zona.
Aunque reconocen la necesidad de contar con un espacio para la disposición final de residuos de Tula, habitantes de Tezontepec de Aldama, municipio contiguo, han manifestado su rechazo a que el proyecto se desarrolle en ese sitio.
De acuerdo con la información disponible, el relleno sanitario regional es construido por la empresa Marsacot, S.A. de C.V., en una superficie de aproximadamente 2.5 hectáreas.
El proyecto cuenta con un estudio de impacto ambiental y contempla requerimientos establecidos en la NOM-083. Sin embargo, la autoridad estatal sostiene que aún no existe autorización para su operación.
En caso de concretarse, durante una primera etapa el sitio tendría capacidad para recibir alrededor de 600 toneladas de residuos diariamente provenientes de la región de Tula de Allende.






