La secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), Mónica Patricia Mixtega Trejo, estimó que la nueva celda de relleno sanitario de Tula de Allende, que se construye en un predio rumbo a Teocalco, podría tener una vida útil aproximada de un año.
Señaló que la dependencia ya otorgó el permiso correspondiente para iniciar con los trabajos de habilitación de este espacio confinamiento, toda vez que la presidencia municipal solventó algunos requisitos pendientes.
Indicó que, si la empresa opera adecuadamente este sitio de disposición, mediante procesos de compactación, revestimiento y separación de residuos —en este último aspecto también debe participar la población—, el funcionamiento de este espacio podría extenderse durante un año.
El relleno sanitario de Tula fue operado durante muchos años por Tecnosilicatos de México; sin embargo, en marzo de este 2026 colapsó por falta de espacio, por lo que se realizaron las solicitudes correspondientes para abrir una nueva zona de depósito en otro predio, la cual estará a cargo de Marsacot.
El vertedero de Tula atendía a 14 municipios, los cuales enfrentaron una crisis ante la falta de un lugar para depositar los residuos, por lo que algunos optaron por trasladarlos a otros sitios autorizados tras el colapso del espacio.
La titular de la Semarnath indicó que se estima que en esta zona se generan alrededor de 600 toneladas mensuales de basura entre todas las demarcaciones, por lo que reiteró que, si se respetan todos los procedimientos, el nuevo módulo podría tener un funcionamiento adecuado.
En abril, el presidente municipal de Tula, Cristhian Martínez Reséndiz, comentó que se esperaba que en aproximadamente tres meses comenzará la operación de esta nueva celda; mientras tanto, el municipio optó por trasladar los residuos generados al Estado de México.





