El PRI no ha entendido nada

El PRI adopta en Hidalgo las formas y modos que le significaron al CEN tricolor perder 15 gubernaturas, incluida la de Campeche, estado del presidente Alito Moreno.

En la vida hay que ser muy inteligentes y sobre todo humildes para aceptar que nuestro tiempo se acabó, el gobernador Fayad no llevaba ni unas horas en el poder cuando asimiló que de no impulsar una nueva clase política en Hidalgo estaría encabezando el gobierno que daría paso a la alternancia.

 

Con la espada desenvainada y sin titubeos cortó la cabeza a un centenar de vividores para proponer algo nuevo, cuatro fueron sus apuestas, las cuatro le respondieron con resultados extraordinarios, dos además crecieron políticamente y una se posicionó hasta el grado de ser contemplada en la final del PRI para la candidatura a la gubernatura.

 

Mientras el PRI a nivel nacional perdía todo y repartía las migajas entre familiares y amigos, el PRI de Hidalgo se recuperaba desde las bases y con las bases (con la gente, pues) del trancazo recibido en 2018, caras nuevas recuperaron presidencias municipales y en las diputaciones, aunque el resultado no fue el esperado, se mejoraron números.

 

EL PRI NACIONAL TIENE OTROS DATOS

A pesar de los buenos resultados estatales y de tener contentas a las bases del partido, ahora sí se les estaba escuchando y tomando en cuenta, la dirigencia nacional del PRI, oposición a nivel federal por el hecho de que el presidente López Obrador no es de su partido, entiende de acuerdo a sus datos victoriosos del 2018 a la fecha que la mejor apuesta en Hidalgo es la diputada federal y secretaria general del CEN priísta, Carolina Viggiano, la historia la conocemos de sobra.

 

Antes y después de imponer su candidatura, Carolina Viggiano y el PRI nacional actúan como oposición en Hidalgo, la nueva clase y forma de hacer política de Omar Fayad, que tiene resultados con la gente, se tira a la basura y adoptan las formas y modos que le significaron al CEN tricolor perder 15 gubernaturas, incluida la de Campeche, estado del presidente Alito Moreno.

 

Es así como el partido en el poder, que actúa como oposición, no ha entendido nada si su apuesta (legítima pero cuestionada) es una mujer que actualmente es por cuarta ocasión diputada federal, y ha ocupado los cargos de secretaria de Desarrollo Social, secretaria de Planeación, directora General del CONAFE en tiempos de Peña Nieto y presidenta del Tribunal Superior de Justicia.

 

No han entendido nada si la mejor idea para fortalecer la candidatura de Carolina Viggiano es retratarla con la antigua plataforma rancia y corrupta.

 

No han entendido nada si creen que los hidalguenses por el simple hecho de reconocerlos (los han visto toda la vida) van a votar en contra del partido del presidente que les subió el salario mínimo.

 

No han entendido nada si su propuesta a los hidalguenses es el regreso de las familias políticas de toda la vida, esos apellidos que tienen harto al electorado y que ya fueron rechazados.

 

Los hidalguenses están cansados de ser el estado de unos cuantos apellidos rimbombantes, urgen políticas innovadoras con oportunidades para todos, no solo para los de siempre.

 

La candidata del PRI, que no del PAN ni del PRD, esas sanguijuelas solo quieren mantener el registro, está a tiempo de continuar con la ruptura con la clase política tradicional que inició hace seis años Omar Fayad, ¿qué ambos pertenecen a esa clase?, claro que sí, la diferencia es que tanto el gobernador como ella tienen una larga lista de aciertos y resultados, y no una larga y retorcida cola que les pisen.


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