Facturas infladas, acoso y abuso sexual en Hidalgo

La red de corrupción que opera en Hidalgo no solamente toca temas de dinero, sino también se extiende al acoso sexual, que es cuestión de todos los días en diversas dependencias estatales. Urge que el nuevo gobierno tome las riendas de manera contundente.

Que los presidentes municipales de Hidalgo involucrados -o por lo menos los que han sido detectados- en una de las tantas redes de corrupción para desviar dinero público, ya comienzan a ver la luz al final del túnel. Los menos han declarado que devolverán el dinero -generando más dudas que respuestas-; el de Nopala ya se lavó las manos informando que los 71 millones de pesos fueron depositados íntegramente a dos empresas proveedoras de gobierno del estado, es decir, que el pobre e inocente alcalde solo obedeció órdenes de la anterior administración, pero que él no vio un solo centavo de esos 71 mdp; y el resto de ediles ya preparan con sus respectivos abogados la estrategia para defender su honorabilidad y buen nombre, aunque para lograrlo sea necesario pintarse como ignorantes y estúpidos, lo importante es no pisar la cárcel y disfrutar en breve de la fortuna conseguida de manera ilícita.


Que las firmas de abogados que ya han sido contactadas por los distraídos, inocentes, ignorantes y hasta estúpidos presidentes municipales envueltos en el escándalo de corrupción, analizan, estudian y le dan de vueltas al caso, ya que no encuentran el delito, o delitos, que el encargado del despacho de la Procuraduría Estatal, Santiago Nieto, les va a imputar a sus distinguidos clientes, por lo que se sienten seguros de que se trata más bien de “pan y circo”, que desde luego puede llevar a uno o varios alcaldes a pisar la cárcel -solo por un rato-, para lo que ellos creen es una forma de presionar para llegar a un pez aún más gordo… No vaya a ser que el verdugo se vuelva a quedar como el perro de las dos tortas y sume otro ridículo a su meteórica carrera, porque Hidalgo podrá ser un estado pequeño, pero es cuna de grandes abogados.


Que los 13 presidentes municipales señalados por supuestamente desviar recursos y los 71 alcaldes restantes de Hidalgo, ven con ternura a Santiago Nieto, entienden que una investigación y una red de corrupción llamada “Estafa Siniestra” no puede ni debe tomarse en serio; también entienden que uno de ellos, es más, hasta dos, podrían pisar la cárcel un buen rato, pero que su suerte será similar a la de Gerardo Sosa. Pero lo que los tiene verdaderamente tranquilos y sin miedo a las temibles garras y fauces de “Santi”, es que las investigaciones no trastocan su verdadera mina de oro, esa que todos saben y de la que se ven obligados a formar parte, indirecta o directamente, para hacer una red de corrupción tan poderosa de la cual nadie habla ni nadie sabe. Estamos hablando del delito de inflar facturas con el contubernio de proveedores y contratistas que muchas veces son orillados a mantener sus convenios, siempre y cuando se presten a estos malos manejos. Detectar esta red de corrupción no puede resultar difícil ni complicado, porque alcaldes y tesoreros, descubriendo que nadie los vigila ni los mete al orden -ni a prisión- repiten esta operación desde cosas tan simples como productos de limpieza y hasta obras de gran envergadura.


Que los otros tiznados por este escándalo de corrupción son los exsecretarios de la administración anterior, en particular dos: José Meneses Arrieta y César Mora, quienes fueran responsables de las Secretarías de Obras Públicas y Contraloría, respectivamente. La suerte de ambos está en el aire y más ahora, cuando sus supuestos cómplices (alcaldes) los niegan y señalan como las mentes maestras de este desvío de recursos públicos, aunque hasta no ver, no creer… Pero hay un tema aún más escabroso y que las mismas firmas de abogados ven con más patas y sólido para encerrar en este caso a exsecretarios y alcaldes: el acoso y abuso sexual, tema que es difícil de abordar y que pocas líneas ha merecido, ya que no encuadra dentro de la lucha contra la corrupción, pero también es corrupción. Si los exsecretarios y alcaldes tenían y tienen en inflar facturas su minita de oro, el gobierno actual y Santiago Nieto tienen en el acoso y el abuso sexual su gran mina de diamantes. Una o dos exsecretarías quedarían exentas de tan grave señalamiento, pero la gran mayoría vivió graves episodios donde se fueron cuajando redes sin que nadie dijera ni pudiera hacer nada, solo es cuestión de echarle ojo a las exsecretarías de gobierno y de desarrollo agropecuario, ahí tiene el gobernador y el encargado de la Procuraduría la hebra que desnudaría la más grande y principal red de corrupción que ha ceñido por años al gobierno en turno. Y calmados los fanáticos de la 4T, porque en el tema no serán expertos, pero vaya que han aprendido, solo es cuestión de checar sus delegaciones y a los amigos cercanos de Abraham Mendoza… ¿Se animarán?


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