La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la recomendación 10/2026 tras acreditar actos de violencia obstétrica contra una mujer indígena otomí en Hidalgo, derivados de atención médica deficiente tanto en un hospital rural del Instituto Mexicano del Seguro Social como de la Secretaría de Salud estatal en el Valle del Mezquital, hechos que culminaron en la muerte de su bebé.
El organismo nacional determinó que ambas instituciones incurrieron en omisiones médicas, fallas en la atención obstétrica y vulneraciones a los derechos de la víctima a la protección de la salud materna, a una vida libre de violencia y al acceso a la información en salud, además de afectar su proyecto de vida y el de su familia.
Los hechos ocurrieron el 10 de julio de 2023, cuando la mujer —con 38 semanas de gestación— acudió al Hospital Rural número 30 en Ixmiquilpan tras presentar pérdida transvaginal. Fue valorada por personal de servicio social, quien indicó que aún no iniciaba el trabajo de parto y solicitó un ultrasonido.
Al día siguiente, pese a presentar molestias persistentes, el estudio fue considerado normal y se le envió a su domicilio. Ante el dolor, acudió a un laboratorio particular, donde un ultrasonido obstétrico determinó la urgencia de practicar una cesárea.
Con ese resultado regresó al hospital del IMSS, pero el personal médico minimizó el estudio al señalar que el peso del bebé “no era fiable”. Tras hacerla esperar alrededor de una hora, se confirmó la muerte fetal. Posteriormente fue obligada a firmar una autorización para un procedimiento quirúrgico sin explicación adecuada de riesgos y trasladada al Hospital General del Valle del Mezquital, donde finalmente recibió atención.
La CNDH documentó que, pese a que la mujer solicitó valoración obstétrica en dos ocasiones, esta fue realizada únicamente por personal de servicio social sin supervisión de médicos adscritos, además de omitirse estudios indispensables como el perfil biofísico fetal o su hospitalización para observación.
En el hospital estatal también se detectaron irregularidades, entre ellas la falta de registro completo de las características del producto de la gestación, ausencia de una inspección exhaustiva del feto y la omisión de informar sobre estudios postnatales que permitieran determinar la causa del fallecimiento.
Tras emitir la recomendación, la CNDH solicitó al IMSS y a la Secretaría de Salud de Hidalgo reparar integralmente el daño, brindar atención psicológica y tanatológica a la víctima y su familia, colaborar con las investigaciones para deslindar responsabilidades y fortalecer la capacitación del personal médico en derechos humanos y perspectiva de género.
Asimismo, la dependencia estatal deberá dar seguimiento al procedimiento administrativo iniciado ante su Órgano Interno de Control por las omisiones detectadas.





