El giro democratizador que le ha impreso el gobierno de alternancia del ciudadano gobernador Julio Menchaca Salazar al sistema político en Hidalgo, atraviesa por un punto de inflexión desde la sociedad civil, que se encuentra impugnando las estructuras antidemocráticas en las que, históricamente, se desenvuelven los partidos del antiguo régimen que, de manera satelital, orbitan en torno a la hegemonía política de Morena.
Mis únicos y queridos lectores, en este trazo de impugnación social, desde el Comité Ejecutivo de Movimiento Ciudadano existen noticias, todavía no plenamente confirmadas en tiempos y movimientos, de que habrá elecciones internas para renovar los cuadros de cúpula, donde Pablo Gómez e Ignacio Samperio se han eternizado, al estilo de Don Perpetuo en el PRI.
La perpetuidad con la que se manejó MC Hidalgo, en manos de Ignacio Samperio y Pablo Gómez, marcó encontronazos políticos por la verticalidad antidemocrática que primó en el partido naranja, al grado que personeras y personeros como Karla Perales y Guillermo Peredo vieron obstruidas sus trayectorias y ascenso político.
La carencia de renovación de cuadros dirigentes en MC Hidalgo marcó, al tiempo, la erosión del partido como interlocutor válido de la sociedad hidalguense y, en los hechos, se convirtió en un despropósito partidista que enarbola elementos de “socialdemocracia”, condición blanda en relación a los partidos latinoamericanos y europeos que se desenvuelven en este paradigma y lo cual no voy a discutir, mis únicos y queridos lectores.
El análisis crítico de la petrificación antidemocrática en MC Hidalgo conlleva elementos de forma y fondo para explicar sus efectos nocivos sobre la representatividad política del partido.
- La piedra angular
MC Hidalgo se ha mantenido como un partido estático y sin vida, que conserva el registro por la precariedad de la conciencia política de la sociedad y mantiene una estructura de vasallaje político desde su cúpula.
- Antidemocracia y esterilidad política
La precaria apertura política de MC Hidalgo hacia la formación democrática de cuadros ha generado un escenario famélico en la renovación de sus estructuras, cuestión que fue construida a modo por su cúpula dirigente para crear esterilidad política, causando el desánimo de los cuadros jóvenes que se han visto marginados y relegados de la participación democrática a la que tienen derecho.
- Élite dominante
La élite dominante en MC Hidalgo no lo es por conocimiento político o liderazgo mesiánico, sino por un vasallaje en combinación con instrumentos autoritarios de dominación partidista; lo cual hizo que esta élite fuera considerada, por su propia naturaleza, espuria.
El pronunciamiento centralista de MC en torno a la renovación de la estructura dirigente ha caído como mortaja para Ignacio Samperio y Pablo Gómez, quienes deberán aprestarse al principio inalienable de que todo partido político no puede erigirse en una maquinaria odiosa de verticalidad y autoritarismo de dominación.
Estos aparentes vientos de cambio político obedecen, analíticamente, a los efectos democráticos que ha impulsado Morena, donde la ciudadanía está enarbolando nuevos instrumentos de diálogo político y mantiene en jaque a la partidocracia y la clase enquistada del antiguo régimen.
Habrá que analizar si esta medida de renovación política en MC Hidalgo es sólo cosmética.
Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.





