Chile y España, calientes; ¿y México?

¿ATOLE EN LA SANGRE? A pesar de tener motivos de sobra, los mexicanos no hemos salido a las calles para exigir un cambio de rumbo de nuestros gobernantes; la resignación no puede ser el común denominador si acaso queremos un futuro mejor.

Mientras Chile y España cimbran al mundo, México y la crisis de Culiacán pasan inadvertidos en un momento importante de redefinición política en el país. Se trata de una condición nebulosa para el gobierno de López Obrador, cuya bandera fue combatir la corrupción y la impunidad y hoy manda un mensaje contradictorio y sin luz de cambio político.

 

Las lecciones del Culiacanazo

El pueblo no puede ser sacrificado, eso fue más o menos lo que expresó Manuelovich; sin embargo, el Culiacanazo nos ha mostrado la impericia de la estrategia de seguridad nacional, pues quedará para la historia como uno de los hechos más bochornosos y ridículos de la presente administración. Pero, a diferencia de Chile y España, donde la reacción social para un “¡ya basta de tanta mierda gubernamental!”, en México se reduce a nada o críticas sin sentido que losmismos medios informativos fueron incapaces de subrayar y ponerle el punto a la “i”.

 

¿Por qué la ciudadanía no se volcó en las calles como en Chile y España?

En México existe un menor grado de politización que en Chile y España, que se acompasa con la nulidad de conductores políticos reales y operativos, donde los partidos de oposición al gobierno de López Obrador son menos que un pedo en un huracán, aunque en términos estrictos siempre lo fueron y eso generó el déficit de representatividad democrática que los llevó a su catástrofe y caída.

 

La incapacidad del gobierno

Es evidente que la actual administración lucha con un pandemonio de delincuencia heredado del pasado, pero no es menos cierto que no se percibe un trazo programático en las acciones de seguridad y esto apuntala la idea de que ni las fuerzas castrenses ni la policía están preparadas para combatir al crimen organizado, lo cual afecta enormemente el proceder de López Obrador.

 

¿Qué le depara al pueblo?

Pese al asistencialismo gubernamental y a la popularidad del presidente, no existe una pista de reestructuración de los sustentos políticos del Estado que nos llevaron a la crisis partidista y al ascenso tanto de Morena como de Manuelovich, por lo que seguiremos dando palos de ciego en las mañaneras y encumbrando la quimera de oro.

Consultoría Política y contacto público: [email protected]

Autor: Carlos Barra Moulain

Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.



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