La comprensión ontológica 56

¿Y de qué voy a trabajar?

 

56.1     Hay, al menos, tres tipos de problemas relacionados con el preguntar filosófico: el problema que causa, motiva o plantea la pregunta filosófica, el problema ante dicha pregunta y el problema que implica el desarrollo de su respuesta.

 

56.2    El primer día laboral me despertaron a las seis de la mañana, aún estaba oscuro y todo se impregnaba de un frío en descenso conforme pasaba el tiempo. Me asomé por la ventana, la neblina invadía los árboles frutales y, bajo las sombras, apareció el Cortéz quien me hizo una seña para que me alistara. Seguramente me van a poner a trabajar en el establo, pero no fuimos hacia allá y lo seguí hasta la bodega del taller mecánico, donde arreglaban desde autos hasta tractores y pensé que me pondrían a trabajar allí pero tampoco. Llegamos hasta una camioneta gris y, al volante, fumando estaba “El Charro”, un sujeto de bigote, peinado de copete y lentes ahumados. Tendría unos treinta años, era robusto y alto.

—¿Este es el mozo? —pregunta cuando me ve.

¿Mozo?

El Cortéz asiente.

—Súbete, güey —me dice el Charro.

Me subo, apesta mucho a alcohol y, sin hacer ninguna expresión, noto una pistola escuadra sobre el tablero.

—Dice la jefa que lo traigas antes de las tres.

—Sí, sí, pinche vieja.

—Es la patrona —le recuerda el Cortéz.

—Eres un barbero. Ya vete ¿sí? Pinche chivo viejo.

El Cortéz se retira.

—¿Fumas?

Asiento.

—¿No quieres?

Niego.

—¿Eres mudo? —pregunta riendo.

Niego.

—Mejor que no hables —dice encendiendo el motor—, lo mejor es que no hables.

Y arrancó a toda velocidad, la inercia desplazó la pistola por el tablero y, en una brutal sorpresa, ésta cayó entre mis piernas.

—Aguas —me dice—, a ver pásala.

Se la entrego, la besa y, riendo toscamente, se la coloca en el cinto.

—¿Te dan miedo las armas, chavo?

Niego.

—¿Y por qué estás asustado?

—No estoy asustado pero no me gustan.

Vuelve a reír, avienta la colilla por la ventana y acelera para introducirnos en la carretera.

 

56.3    El problema que causa la pregunta es estrictamente individual, el problema ante la pregunta puede coincidir con otros (aunque sólo en su forma lógica) y el problema metodológico reside fundamentalmente en el primer problema.

 

56.4    El primer lugar donde llegamos fue a un rancho ganadero, aparcamos frente a la bodega del rastro y algunos empleados se asomaron, aún estaba oscuro y el Charro me ordenó que lo esperara al volante, con el motor encendido y listo para arrancar en cualquier momento.

—¿Entendiste? —me pregunta, asiento y se me queda viendo.

—¿Alguna otra cosa?

—No te vayas a apendejar.

Se baja, me paso al lugar del piloto y observo cómo se encamina hacia la oficinas del lugar mientras algunos obreros dan pasos atrás para evitarlo.

Pinche aburrimiento.

Escucho un cristalazo, levanto la vista y el Charro está golpeando brutalmente el rostro de un sujeto que parece ser el encargado del lugar. El tipo sangra de la frente, pide piedad en repetidas veces cuando el Charro desenfunda su escuadra apuntándole:

—¡El dinero hijo de tu puta madre! ¡Dónde está mi dinero! ¡¡Mi dinero!!

El sometido, temblando, saca con dificultad su cartera y se la extiende, el Charro la toma, la abre y, tras sacarle todo, se la arroja de vuelta pegándole en la cabeza mientras una docena de trabajadores miran temerosos, inmóviles e intimidados.

—Esto sólo cubre los intereses atrasados —le advierte por último—, vuelvo la próxima semana, hijo de tu puta madre.

Se sube a la camioneta de copiloto, me mira y, limpiándose la cara con el antebrazo, me ordena:

—Dale.

Pongo la palanca en Drive, acelero y encamino el vehículo por el sendero que conlleva de vuelta a la carretera mientras el Charro fuma, luego se mete una porción de coca con un pequeño dispositivo y, constantemente, bebe de una licorera.

 

Continúa 57

Autor: Serner Mexica

Filósofo por la UAM, estudió la Maestría en la UNAM y el Doctorado en la Universidad de La Habana. Fue Becario de Investigación en El Colegio de México y de Guionismo en IMCINE. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia EMILIO CARBALLIDO por su obra "Apóstol de la democracia" y en el 2011 el Premio Internacional LATIN HERITAGE FOUNDATION por su tesis doctoral "Terapia wittgensteiniana".







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