Sin instituciones no hay deporte

En toda la historia del estado, hemos sido capaces de generar solo a 17 competidores que cumplen con las condiciones para estar en unos Juegos Olímpicos.

En medio de la euforia de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 y de las reacciones y expectativas que generan los deportistas en cada una de las competencias, hay algunos temas serios que se pueden analizar respecto al papel que juegan los Estados (y todas sus expresiones de gobierno) en la competitividad deportiva a nivel global.  

Si bien el contexto en el que se desarrollan estos juegos es único dadas las restricciones de la pandemia por covid-19, los resultados en el medallero poco tienen que ver con la crisis sanitaria.

Durante toda la historia de los Juegos Olímpicos, México ha tenido problemas para generar atletas que desempeñen un papel importante  y detonador en la forma en la que se sostiene el sistema de apoyo al deporte en el país. 

Si las artes son un rubro discriminado y poco valorado en las decisiones de administración pública del país, lo que respecta al deporte es aún más problemático. Para dar un ejemplo, por parte de Hidalgo se ha mandado a solo 17 atletas a este encuentro mundial del deporte desde Ámsterdam 1928, esto es 17 deportistas en 93 años de competencias de alto rendimiento.

El dato es terrible si consideramos que existe el Instituto Hidalguense del Deporte, que tiene la obligación de generar deportistas de alto rendimiento. La mirada de los apoyos siempre está en un boleto de avión y hospedaje para asistir a competencias dentro y fuera del país, pero la verdadera crisis está en la incapacidad de las instituciones locales para formar a competidores capaces de dar batalla a nivel internacional. 

En toda la historia del estado, hemos sido capaces de generar solo a 17 competidores que cumplen con las condiciones para estar en unos Juegos Olímpicos. ¿Cómo tomamos ese dato? Porque lo que hace es dar cuenta de una realidad muy mediocre en la que el foco de “lo deportivo” sigue centrándose en el futbol o en el deporte nacional que es la charrería y que no tiene cabida en una competencia como los Juegos Olímpicos. 

Es un buen momento para replantear cuál es el papel de un instituto exclusivo para gestionar los recursos asignados al deporte, cómo trabaja, cuáles son sus planes y estrategias a corto, mediano y largo plazo. Tener deportistas de talla mundial es un indicador del éxito de gestión de las instituciones. ¿17 deportistas registrados en casi 100 años de juegos olímpicos es algo para sentirnos orgullosos? No lo creo… 


ARCHIVADO EN:
, , , , , , , ,



Right Menu Icon